Joan Tretze  (Vilanova i la Geltrú, 1975) es el seudónimo de este humilde ninotaire.

Si bien lleva años peleándose con los lápices no se reconoce a sí mismo como autor hasta la publicación de su propio webcómic, El Sistema D13. Empezó publicando en internet de forma absolutamente amateur y sin más pretensiones que pasar el rato y con el tiempo se ha ganado una reputación… de… de… una reputación, que ya es bastante.

Aparte de eso poco sabemos de él. Se desconoce cual es su formación, aunque flirteó con escuelas de cómic y de diseño para acabar siendo Ingeniero Topógrafo y perpetrar atentados contra la humanidad como tal (ya sabéis, no sólo no tiene ni puta idea de hacer cómics, tampoco sabe hacer mapas pero ha llegado a cobrar por ello).

Volviendo a su faceta de autor… Ha dedicado sus energías a labores docentes, a algunos proyectos publicitarios, a encargos y, principalmente, al webcómic. Con el tiempo se hizo cargo de los guiones de Con dos tacones (dibujado por el brillante Miquel Casals), y además ha entrado en ese estiloso sello llamado Control Z Cómics.

Su producción sigue creciendo, llegando incluso a realizar una Guía emocional del autor de webcómic o algún atrevido experimento como publicar en vivo y en directo una serie de tiras para El Sistema D13 desde Nueva Zelanda, retratando así su viaje a las antípodas. En 2012 los dos webcómics en los que participa son nominados al Premio al mejor cómic online del Expocómic de Madrid, nominación que repite en 2013, y en Mayo de 2014 sale a la luz El Sistema D13 en papel, de mano de la editorial Holocubierta recogiendo y ampliando los contenidos roleros de la web.

Y así sigue, dibujando sin parar y metiéndose en proyectos nuevos que acompañan a los viejos.  Si alguna vez os lo encontráis y le preguntáis sobre cómics os encontraréis un autor de ojos azules y espíritu amable. Alguien cuya verdadera formación es leer y leer tebeos, de los de toda la vida. Reconocido Tintinaire le apasiona igualmente leer al belga del tupé o a los Pitufos, los poderosos superhéroes o los eternos mangas, el sesudo Alan Moore o el visionario Ivà… Podríamos decir que picotea de todo, y siempre ha encontrado algo que haya suscitado su interés, algo que imitar, algo que evitar, pero siempre aprendiendo.

Y es que una cosa tiene clara, si quieres entender de cómics hay que hacer dos cosas.

1. Leer cómics.
2. Fijarse.

Nada más.

PD: Si quieres disfrutar de los cómics el punto 1 es más que suficiente. Lo de fijarse es puro vicio.

Entrevista en FantasyMundo.

Entrevista en Laboratorio Friki.